¿Qué es la Marea roja?


" La marea roja comienza cuando las personas desempleadas nos damos cuenta que nuestra situación no es temporal y tampoco lo es nuestra marginación.
Cuando percibimos que si nos movemos algo puede cambiar. Cuando nos damos cuenta que somos muchas y no tenemos nada que perder.
Cuando asumimos que tenemos mucho tiempo para actuar y ha llegado la hora de salir a escena. Que tiemble el sistema, pues la Marea roja a iniciado su marcha."

jueves, 7 de marzo de 2019

Baladre en la Universitat d´Alacant

"Gobernar, por encima de las desigualdades producidas por la reestructuración competitiva y mercantil de la actividad social, ha exigido al neoliberalismo el desarrollo de todo un conjunto de políticas sociales específicas para tratar de contener el malestar y asegurar la reproducción del orden social. Subordinadas al desarrollo de las técnicas de intervención social necesarias para llevar a cabo estas políticas, la acción social en su conjunto y en particular el Trabajo Social, se configuran como un conjunto de saberes expertos y profesionales a los que se les atribuyen funciones de regulación y control sobre las víctimas de la marginación y la segregación socio-espacial.
Sin embargo, con cada vez más frecuencia, más personas sentimos la necesidad de desobedecer y desertar del conjunto de saberes técnicos y expertos orientados a promover la regulación competitiva de la sociedad." (1)

Este mes de Marzo la actividad de Baladre en la Universitat d´Alacant es intensa. Comenzó el pasado día 5, cuando las gentes de la Marea roja impartieron clase en los tres cursos de primero de trabajo social sobre “la RBIs como herramienta para generar comunidad y luchar contra la exclusión” . Fue una jornada intensa que comenzó a las nueve de la mañana y terminó a las cinco de la tarde.

Continuará el próximo día 12 de marzo por la mañana, en la facultad de Trabajo social, con la presentación del libro “Si no hubiera privilegios, no habría miserias” a cargo de Manolo Saez Bayona. 

Y finalizará con el curso que impartirá Raúl Zibechi los días 11, 12 y 13 de este mismo mes. Seminario estructurado en tres conferencias bajo el título Dinámicas de cambio y movimientos sociales” (Movimientos sociales. Identidad, territorio y autonomía), e integrado en el Máster de Innovación Social y Dinámicas de cambio.
Las tres sesiones (abiertas al público) cuentan con exposiciones del profesor y dinámicas participativas de los asistentes, y con documentos de trabajo disponibles para su lectura previa a las sesiones.

Primera sesión:
SALÓN DE GRADOS. FACULTAD DE ECONÓMICAS. Lunes 11 de marzo. De 17.30 a 21 horas, El papel de la educación popular y las comunidades eclesiales de base en la formación de los movimientos”.

Segunda sesión:
AULA VICENS VIVES. FACULTAD DE ECONÓMICAS. Martes 12 de Marzo. De 17.30 a 21 horas Los movimientos por dentro: MST/EZLN/MCP, la Autoprotección: Policía Comunitaria-Guardia Indígena. Vida cotidiana, producción, reproducción y debates”.

Tercera sesión:
AULA VICENS VIVES. FACULTAD DE ECONÓMICAS. Miércoles 13 de marzo (de 17 a 21 horas) Autonomía y cambio social. Los movimientos como sujetos de/anticoloniales”.

(1) texto del libro “Si no hubiera privilegios, no habría miserias”



lunes, 25 de febrero de 2019

Carolines Baixes en proceso de Gentrificación - 3




El próximo viernes 1 de marzo tendrá lugar en la caja negra del Centro Cultural Las Cigarreras la presentación del cortometraje R.I.P (Renaix i palpita). Documental sobre el acto llevado a cabo por la calles de Carolines Baixes en mayo de 2018 para denunciar el abandono del barrio y las propuestas para su rehabilitación, a través del plan EDUSI, que generan inquietud en un sector de la vecindad. El acto fue organizado por la "CoCa", Coordinadora de colectivos de Carolines Baixes. 



Tras el documental se presentará un resumen del R.I.P 2018 y la presentación del R.I.P 2019. A continuación la Mesa redonda “Este barrio está muy vivo. El trabajo de los colectivos del barrio”, mesa en la que participa  Marea roja (presentará el trabajo llevado a cabo a través del Punto de Información y Denuncia sobre Derechos sociales) junto a otros colectivos como AA.VV. Carolines Baixes, Hort Comunitari de Carolines, Agrupación EDUSI y la Asociación de Comerciantes del Barrio. 

Terminará la jornada con la  Mesa redonda “¿gentrificación en Carolines Baixes?” en la que participarán Sento Oncina por la "CoCa". Mercedes Javardo, Profesora de la universidad UMH y Doctora en sociología. Y Juanma Agulles, Doctor en sociología y escritor.





jueves, 21 de febrero de 2019

Personas sin recursos esperan hasta nueve meses para cobrar las ayudas básicas del Consell


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Tras casi 10 meses desde que entró en vigor la Renta valenciana de Inclusión (R.V.I.), son pocas las personas que ya la están cobrando. Han sido 10 meses de trabajo intenso ayudando a rellenar la solicitud a cerca de dos centenares de personas, a pesar de no estar de acuerdo con este tipo de rentas. Consideramos, a su vez, que lo que debía de haberse hecho era iniciar el proceso de aplicación de la Renta Básica de las Iguales (RBIs) en su primera fase, mediante una asignación que denominamos Renta Valenciana de Ingresos Mínimos y que presentamos y defendimos en las Cortes Valencianas durante el trámite de alegaciones. 

Ante esta situación desde Marea Roja Alacant-15M-Baladre pensamos que ha llegado el momento de denunciar, tanto el retraso en la resolución de las solicitudes como el oscurantismo sobre los criterios de aplicación. A su vez criticar un impreso de solicitud farragoso y que interviene en exceso en la vida privada de las personas. Hace unos días, como primer acto público de denuncia mantuvimos una entrevista con la periodista Pino Alberola del diario Información a la que vinieron tres personas que la han solicitado, de esa entrevista la periodista elaboró un artículo, que aunque no recoge todo lo que allí se dijo, refleja la situación que está ocurriendo alrededor de la R.V.I. y que reproducimos a continuación, así como un enlace para acceder al original en PDF.




Personas sin recursos esperan 
hasta nueve meses para 
cobrar
las ayudas básicas del Consell


Entidades sociales y el Síndic de Greuges critican que los 
plazos que se marca la Conselleria de Igualdad son 
demasiado prolongados al tratarse de familias «con graves 
carencias y problemas de subsistencia»


PINO ALBEROLA


El caso de R. C. es como el de la pescadilla que se muerde la cola. Nueve meses lleva esperando esta vecina de Sant Joan a que le concedan la Renta Valenciana de Inclusión, la ayuda de la Conselleria de Igualdad para personas sin recursos que entró en vigor en abril del año pasado. Ella echó la solicitud en mayo y todavía no ha recibido un euro, pese a que tiene tres hijos y en su casa no entra ningún tipo de ingreso. En el Ayuntamiento de su localidad no le dan ninguna ayuda de emergencia «porque dicen que en breve cobraré» y la opción de marcharse a Ciudad Real, donde viven, sus suegros, tampoco es viable «porque si nos empadronamos en otra localidad, perdemos el derecho ,a la ayuda». La familia vive con el alma en vilo «porque ya debemos nueve meses del alquiler social y en cualquier momento nos echan».
Su caso no es el único, asociaciones como Marea Roja, en Alicante lamentan que la Conselleria de Igualdad se está demorando en exceso para pagar estas ayudas que van destinadas a familias que han agotado todo tipo de prestaciones. Trabajadores sociales señalan que en localidades de la Vega Baja o en Novelda, familias que solicitaron las ayudas en abril tampoco han recibido aún el dinero.
La norma contempla que los expedientes deben resolverse en seis meses, pero a petición del grupo parlamentario Ciudadanos, el plazo de tramitación se amplió a 9 meses durante el primer año de entrada en vigor de la ayuda. Demasiado tiempo a juicio también del Síndic de Greuges de la Comunidad Valenciana al tratarse en muchos casos de familias que ya han agotado todas las ayudas. En una reciente resolución en la que se da respuesta a una queja presentada por los retrasos que acumula la nueva renta, José Cholbi pone el acento en que con las nuevas ayudas el plazo de resolución se ha ampliado de 3 a 6 meses. «Resulta difícil de comprender -lamenta el Síndic- que la nueva ley no prevea una minoración de los plazos fijados en la tramitación de estos expedientes que, sin duda, afectan a prestaciones vitales, sino que ha doblado el plazo previsto respecto a la anterior Renta Garantizada de Ciudadanía». Cholbi cree «que la administración ha de ser escrupulosa en el cumplimiento de los plazos fijados para resolver estas ayudas en las que los preceptores son familias con graves carencias y problemas de subsistencia».
Marea Roja, entidad que cuenta con un punto de información y denuncia de derechos sociales en la ciudad de Alicante, critica que los trámites para cobrar estas ayudas de Igualdad «son farragosos y se meten demasiado en la vida privada de las personas», señala Fernando Patón, integrante de este colectivo. Patón pone como ejemplo, que para solicitar la nueva renta, «se pregunta demasiado por la vivienda, cuando hay situaciones muy complejas de gente empadronada en una casa, que vive alquilado en una habitación de otra vivienda en la que no se puede empadronar para no delatar al propietario». Marea Roja también critica, por ejemplo, que la ley obligue a presentar un certificado de banco, «trámite por el que las entidades bancarias llegan a cobrar 20 euros».
Diez meses de norma
Cuando se cumplen casi 10 meses de su entrada en vigor, los miembros de Marea Roja afirman que son contados los casos de personas que ya la estén cobrando. C. F. lleva esperando desde julio, pese a que vive sola con dos hijos menores a su cargo y Manuel Ruano también aguarda desde el mes de julio, pese a que está parado, no cobra prestaciones y vive en un piso ocupado. Ambos son vecinos de la ciudad de Alicante, donde según Marea Roja, los centros sociales acumulan meses de retraso para atender a la gente.
Las ayudas de la Renta Valenciana de Inclusión se gestionan en un primer momento a través de los ayuntamientos y luego pasan a la Conselleria de Igualdad. Desde el departamento de Mónica Oltra sostienen que su grado de cumplimiento «es del 90%» y que «habría que ver los casos concretos» para detectar dónde está el problema.


miércoles, 26 de diciembre de 2018

Recogida de juguetes 2018

Un nuevo año la COCA (COordinadora de CArolines, espacio de en el que Marea roja participa a través del Punto de Información) organiza la recogida solidaria de juguetes. Iniciativa sobre la que giran una serie de actos, tal como podéis ver en el cartel, que buscan recomponer tejido social en el barrio y disfrutar de un día para compartir entre personas vecinas. Una abraçada, la redacció 





martes, 11 de diciembre de 2018

El Declive de los Derechos Humanos 2: Mesas redondas sobre Derechos sociales

En la conmemoración del 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que, bajo el titulo el Declive de los Derechos Humanos, está teniendo lugar en la ciudad de Alacant, el próximo jueves 13 de diciembre se celebraran dos mesas redondas sobre derechos sociales, en una de ellas intervendrá una compa de Marea roja. A continuación os pasamos el programa de las mismas. Una abraçada, la redacción





EL DECLIVE DE LOS DERECHOS HUMANOS
EN LA CIUDAD DE ALACANT:
DE LA POBREZA A LA EXCLUSIÓN, EL DERECHO A LA VIVIENDA Y EL DERECHO AL TERRITORIO
Jueves 13 de diciembre
Sala Polivalente Edificio Calle San Fernando
MESA REDONDA I: DERECHOS ECONÓMICOS Y SOCIALES
DE 18:30 A 19:45H

Modera:
Josep Antoni Ybarra, 
catedrático de Economía Aplicada y Política Económica de la UA

Ponentes:
José María Ruiz Olmos, 
Responsable de empleo, politica social y comunicación
de CCOO l´Alacanti-Les Marines;

Yaissel Sánchez, 
secretaria General de UGTen L'Alacantí-Les Marines;

Intersindical valenciana;

Yolanda García,
camarera de pisos, activista por los derechos laborales y sociales, portavoz de las Kellys Benidorm;

Fernando Patón, 
Activista de Marea Roja Alacant-15M-Baladre.


MESA REDONDA II: VIVIR Y HABITAR CON DIGNIDAD
DE 19:45 A 21:00H

Modera:
María Jiménez, 
directora del Departamento de Sociología I

Ponentes:
Mercedes Jabargo, 
profesora de Antropología Social, de la Universidad Miguel Hernández;

María Teresa Molares, 
expresidenta del “Club de Amigos de la Unesco”,
profesora colaboradora honorifica de la UA;

Manolo Semper, 
trabajador social jubilado;

José María Copete, 
activista del 15M.






viernes, 16 de noviembre de 2018

Carolines Baixes en proceso de Gentrificación - 2

El próximo sábado 17 de noviembre, en el marco de la campaña contra la gentrificación del barrio de Carolines Baixes tendrá lugar  un acto en el Hort Comunitari de Carolines. El acto, organizado por el Punt d´informació i Denuncia de Drets Social y la Mostra del Llibre Anarquista, comenzará a las once de la mañana, si la prevista lluvia no lo impide, y constará de una asamblea-debate de vecinas del barrio y a las trece horas la presentación del libro "Mundo en venta. Crítica a la sinrazón turistica"




En el Estudio “Barrios Vulnerables de las grandes ciudades españolas (1991–2001-2011” (al que se puede tener acceso pinchando el enlace que adjuntamos en la nota 1), el barrio de Carolines altes aparece como barrio vulnerable a partir de 2001 y el de Carolines Baixes a partir de 2011.
En el cuadro adjunto del informe de servicios sociales del ayuntamiento de Alacant de 2016 (ver nota 2) podemos ver que el 73% de la población de Pla-carolines tenía en 2016 dificultad para llegar a fin de mes.



Pero la situación de deterioro y vulnerabilidad de Carolines baixes viene de años antes, como sabemos las gentes que habitamos en él.

A esta situación de vulnerabilidad se suma un proceso de gentrificación que puede acabar por transformar el barrio en un espacio inhabitable.
El sociólogo Daniel Sorando y el arquitecto Álvaro Ardura enumeran en su libro "First we take Manhattan. La destrucción creativa de las ciudades" las cuatro fases del del desarrollo de la gentrificación:
  • abandono,
  • estigma,
  • regeneración,
  • mercantilización.
Fases que se están cumpliendo en nuestras calles.
El abandono tiene dos facetas, una institucional (el ayuntamiento lleva años ignorando este barrio y su inversión en él ha dejado muco que desear) y otra social (envejecimiento de la población, huida de vecinas hacia otros barrios con mejores dotaciones, sustitución por personas con menor poder adquisitivo, expulsión por desahucios con la llegada de la crisis).
El estigma aparece con el deterioro urbano (solares y viviendas abandonadas en espera del momento para hacer beneficio, la ocupación del espacio público por personas en situación de exclusión y/o dedicadas al tráfico de estupefacientes, la suciedad, el cierre de locales…), y contribuye a acelerar la gentrificación de la zona.
Durante estos dos periodos se da una inversión silenciosa por parte de ciertos poderes económicos, algo no plenamente confirmado pero que los datos apuntan a ello.
Las otras dos fases, se inician, casi en paralelo, cuando la zona empieza a tener visos de rentabilidad económica. Al principio la regeneración corre a cargo de las instituciones, mediante la inversión en dotaciones que generan interés a los inversores (el ADDA, Las cigarreras, El Marq, el Plan EDUSI; pero es llamativo que la dotación de mayor interés vecinal, El centro social, se haya instalado alejada de barrio).
La mercantilización es la culminación del proceso. Aún en fase inicial en nuestras calles, se está plasmando en la proliferación de pisos turísticos y amenaza con darle la puntilla al barrio.
Esta situación se debe a su cercanía con el centro de la ciudad y a la saturación de éste, como bien señala el articulo del Diario Información cuando afirma que "La turistificación que vive el centro de Alicante sí que está generando dinámicas muy peligrosas que no están siendo convenientemente analizadas y sobre las que el propio Ayuntamiento ni siquiera ha prestado atención. Numerosos comercios tradicionales del centro estarían viviendo un cierto proceso de «gentrificación comercial», desplazados por franquicias y establecimientos de hostelería, que está transformando la oferta comercial y de servicios para sus habitantes. Al mismo tiempo, el aumento creciente de alojamientos turísticos en inmobiliarias y a través de las nuevas plataformas tecnológicas de alquiler en Internet, procedentes de viviendas y pisos en la ciudad, está teniendo también un impacto extraordinario y muy acelerado sobre todo el centro de Alicante al provocar cambios en los residentes y en los usos de los espacios, sin que siquiera estemos tratando de conocer su evolución. Esperemos que cuando queramos hacerlo no sea demasiado tarde." (nota 3)
Circunstancia que se puede agravar si se aprueba el anteproyecto de ley de modificación de la Ley5/2014 LOTUP, que está tramitando el gobierno de la Generalitat y que, como bien indican desde Ecologistas en Acción en las alegaciones que han presentado, supone un abandono de la ciudad por parte de las instituciones, dejando al arbitrio del mercado la evolución de la misma.
En su alegación quinta (el texto completo se puede consultar pulsando el enlace que hay nota 4) podemos leer que <El artículo 184.3 legitima a cualquier persona para promover un programa de actuación aislada en una actuación de ejecución en sustitución forzosa del propietario del solar o de las viviendas sometidas a rehabilitación, en caso de incumplimiento de los plazos, y se abre todo un proceso de selección del agente edificador o rehabilitador por concurso. Si ese concurso fuera desierto se abre un proceso de venta e incluso de expropiación (art. 184.5). El artículo 186.3 afirma que cualquier persona está legitimada para formular un programa de actuación aislada, edificatoria o rehabilitadora, en sustitución del propietario, y pretender la adjudicación. A continuación se dice: “El agente edificador o rehabilitador contará con las prerrogativas y obligaciones del adjudicatario de los programas de actuación aislada y edificatorios y en lo no previsto, será de aplicación lo establecido respecto del agente urbanizador de actuaciones integradas, con las especificidades propias de los programas de actuación aislada.”>
Y finaliza dicha alegación con el siguiente párrafo: <En el caso de que un propietario no quiera participar en el proceso de rehabilitación, por no querer asumir los riesgos y beneficios de la misma, o añadimos nosotros por carecer de medios económicos para soportar la misma (art. 187.3) recibirá una compensación monetaria. Esa puede ser una de las vías para que la población más vulnerable sea desposeída y desalojada de sus viviendas y abrir así el paso al actual proceso de gentrificación de la ciudad.>


Notas:




miércoles, 7 de noviembre de 2018

El declive de los Derechos Humanos 1: La fragilidad del derecho de reunión

Bajo el título "El declive de los derechos humanos", en el diario Información de Alacant, se está conmemorando el 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos con una serie de artículos de opinión, publicados todos los lunes entre el 4 de octubre y el 20 de diciembre. La persona encargada se puso en contacto con Nano y le solicitó que redactara una de las columnas, que salió publicada el pasado lunes 5 de noviembre y que aquí reproducimos. Una abraçada, la redacció.





EL DECLIVE DE LOS DERECHOS HUMANOS

La fragilidad del derecho de reunión


Artículo 20

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.



Este derecho, como todos los que componen la Declaración Universal de los Derechos Humanos, surge en el contexto de la sociedad capitalista. Es también la expresión idealizada de la sociedad burguesa y su Estado de derecho donde todo es posible mientras no se cuestionen las reglas del Sistema capitalista y dentro de cada Estado las reglas de su sistema político. En él se considera a todas las personas como iguales, haciendo abstracción de las diferencias de poder, ocupación, riqueza y cultura. Igualdad que se desmorona cuando se aplica la ley, columna vertebral del Estado de Derecho.
En el Estado español, tras la muerte del dictador Franco en 1975, la firma en 1977 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y su posterior plasmación en el articulo 21 de la Constitución, este derecho se ejerció durante unos años con escasas cortapisas, rebasando incluso el marco legislativo (asambleas de estudiantes, de objetores de conciencia, de trabajadores en huelga... en este caso fue llamativa la huelga de la construcción de 1979 en Alacant y sus asambleas en el parque de Canalejas). Esta situación fue fruto de la debilidad de un gobierno dedicado a la construcción del andamiaje del “Estado democrático” y sobre todo de la presión ciudadana en las calles.
Con el triunfo electoral del PSOE en 1982 y la entrada de España en la UE en 1986, la regulación de los derechos y en concreto del que atañe a este artículo, fue una prioridad. La promulgación de la Ley Corcuera en 1992 restringió este derecho. La construcción europea y la aplicación del tratado de Maastricht exigían un encauzamiento rígido del mismo.
Tras años de luchas parciales (las del Movimiento de Resistencia Global, las de los estudiantes, las del derecho a la vivienda...), ante la constatación de que el sueño europeo era pesadilla plagada de precariedad, privatización de lo público, desempleo, encarecimiento de la vivienda... y tras la conmoción del sistema bancario surgió el 15M. Con él se liberó el ejercicio de este derecho mediante la desobediencia a la Ley de Seguridad Ciudadana que lo tenía enjaulado. Las plazas y las calles se llenaron de reuniones espontáneas para debatir los problemas concretos que atañen a las personas, de concentraciones para impedir desahucios, de manifestaciones que cambiaban los itinerarios prefijados o terminaban en asambleas que, sobrepasando el tiempo autorizado, analizaban la acción llevada a cabo.
Durante un tiempo la política, se convirtió en POLÍTICA, se trasladó a la calle, se desprofesionalizó. En las plazas no se hablaba solo de reivindicaciones posibles, se debatía sobre modelos de sociedad más cercanos y justos, se recuperaba la Utopía como guía y como arma de lucha, se aprendía a debatir y a respetar las opiniones de las personas, se practicaba el consenso.
Todo eso duró un tiempo, hasta que el “sistema democrático”, tras el desconcierto inicial, recondujo la situación con identificaciones y multas administrativas. No podía permitir que la ciudadanía ejerciera sus derechos de forma espontánea y libre. Después llegó el rearme para evitar que algo similar se repitiera: la Reforma del Código Penal y la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como ley mordaza. Sus despóticos efectos han llegado hasta hoy. El derecho de reunión pacífica quedó de nuevo enjaulado. Se pasó de la simple comunicación a las solicitudes de autorización, obligadas por la lluvia de multas impuestas a quienes, sin autorización, osaron reunirse para defender sus derechos.
Ahora todo se comunica aunque reuniones autorizadas, como las de octubre de 2017 en Alacant en apoyo al Proces Catalá, son acosadas y boicoteadas por la extrema derecha con la permisividad de la subdelegación del gobierno y la policía.
Este derecho, como muchos otros, queda bien en un papel, pero si cuestiona los pilares del sistema económico, basado en la propiedad privada y el lucro, o pilares políticos como la "indisoluble unidad de la Nación española", queda restringido.
El punto 2 del articulo 11 del Convenio para la Protección de los Derechos humanos y de las Libertades fundamentales, dice: “El ejercicio de estos derechos no podrá ser objeto de otras restricciones que aquellas que, previstas por la ley, constituyan medidas necesarias, en una sociedad democrática, para la seguridad nacional, la seguridad pública, la defensa del orden y la prevención del delito, la protección de la salud o de la moral, o la protección de los derechos y libertades ajenos” . La realidad es que hay diferentes formas de entender lo que es Seguridad nacional, Defensa del orden, etc. pero son los poderes económicos y políticos los que imponen su interpretación a la mayoría social, a través de múltiples mecanismos que serían objeto de otra reflexión.
Es llamativo que, a día de hoy, el gobierno no haya ratificado el protocolo número 16 de la Convención Europea de Derechos Humanos que establece la posibilidad de que los altos tribunales de los estados pidan opinión al Tribunal Europeo de Derechos Humanos antes de emitir una sentencia que pueda quebrantar derechos fundamentales protegidos por el Convenio Europeo, como ha ocurrido con cierta frecuencia.

Fernando Patón Villarroya
activista de Toma la Plaza Alacant-15M
(Este artículo surge tras la reflexión colectiva de la asamblea Toma la plaza Alacant-15M)